¿Merece la pena visitar Málaga en septiembre? (Spoiler: sí, y mucho)

Hay quien piensa que el verano se termina el 31 de agosto. En Málaga, esa gente está equivocada. Porque aquí septiembre no solo mantiene el espíritu veraniego, sino que lo mejora: menos agobios, más calma y los mismos planes (o mejores). Así que si estás pensando en una escapada postvacacional, o vives aquí y ya no sabes qué hacer cuando se te han acabado los memes de aire acondicionado, este texto es para ti. En bun and coffee, specialty coffee te damos 10 razones con alegría, gracia malagueña y algún que otro cafelito entre líneas.

1. El calor afloja (pero el verano sigue)

calor afloja pero el verano sigue

Septiembre en Málaga es como ese amigo que aún tiene ganas de fiesta pero ya no grita tanto. Las temperaturas bajan un poco, pero el clima sigue siendo perfecto para bañarse, salir a la calle y pasear sin tener que ir pegado a la sombra. Puedes disfrutar del sol sin sentir que estás siendo asado a la sal.

Dato real: La temperatura media en septiembre ronda los 27-28 ºC durante el día y baja a unos 20 ºC por la noche. Y sí, hay menos humedad. Tu pelo lo agradecerá.

2. Playas (por fin) tranquilas

Playa tranquila

Ya no hay que madrugar para clavar la sombrilla como si fuera una prueba olímpica. Las playas en septiembre están más vacías, más limpias y más disfrutables. En El Palo puedes tomarte un café frente al mar sin hacer cola, en Pedregalejo puedes pasear sin esquivar flotadores, y en La Malagueta… bueno, ¡hay sitio hasta para estirarse con tu toalla!

Extra: Las duchas y servicios siguen funcionando todo el mes, así que no es temporada baja del todo.

3. Málaga con menos turistas (y más vida local)

vida local

Las calles del centro respiran. Puedes pasear por el Soho, entrar al Museo Carmen Thyssen sin fila o sentarte en la terraza que quieres (no la que queda libre). Es el momento ideal para ver la ciudad como la ven los malagueños: sin prisas y sin empujones.

Algunos museos como el Centro Pompidou y el Museo Ruso rotan exposiciones en esta época. Consulta sus webs porque suelen estrenar cosas interesantes justo en septiembre.

4. Precios más bajos (y más alegría)

Septiembre es temporada media. Eso significa vuelos más baratos, hoteles con descuentos, alquileres razonables y alguna que otra ganga en tiendas locales. Todo lo bueno del verano, con mejor relación calidad-precio.

Si reservas con unos días de antelación, todavía puedes encontrar escapadas con vuelo + hotel por menos de lo que cuesta cenar en Marbella.

5. Eventos culturales por todas partes

tapas en Málaga

Aunque la Feria haya pasado, Málaga no se duerme. Septiembre viene con ciclos de cine, conciertos pequeños, exposiciones, rutas gastronómicas y más. Hay actividad en teatros como el Cervantes o el Echegaray, y no es raro encontrar mercadillos o ferias en los barrios.

Muchos museos siguen siendo gratuitos los domingos por la tarde, como el Picasso o el Thyssen. Y sí, sigue haciendo buen tiempo para pasear antes o después.

6. Chiringuitos sin espera 

chiringuitos sin esperas

Una de las cosas más estresantes de agosto: no poder comer en tu chiringuito favorito porque está hasta la bandera. En septiembre todo fluye mejor. Puedes comer pescaíto, beber tu cerveza mirando al mar y hasta pedir postre sin que te miren con cara de «¿ya se van o qué?».

Prueba el chiringuito La Chancla en Pedregalejo o El Tintero en El Palo. Más clásico, imposible. Y sin tanta pelea por la mesa.

7. Luz mágica para tus fotos

Gibralfaro

La luz de septiembre en Málaga es un escándalo. Las fotos salen preciosas sin filtros, los atardeceres sobre el mar son de los que se recuerdan y los paseos al caer el sol tienen ese aire de peli romántica indie. Si te gusta hacer fotos, este es tu mes.

Sube al Castillo de Gibralfaro al atardecer o baja a la Farola. Son sitios clave para ver cómo el sol se despide de la Costa del Sol.

8. Cafeterías con hueco (y aire acondicionado)

cafeterías en Málaga

En agosto, muchas cafeterías están a tope. Pero en septiembre, puedes volver a encontrar mesa en ese sitio donde te ponen el café justo como te gusta. En Bun and Coffee, por ejemplo, seguimos con bebidas frías de escándalo: matcha latte con cold foam, tonic espresso, iced lattes con leche vegetal… Todo sin colas y con buen rollo.

Una ideita: Haz café-hopping. Saltar de cafetería en cafetería probando cosas nuevas también es turismo. Kima Coffee, Mia Coffee House o Bertani son grandes opciones.

9. Escapadas de un día sin agobios

Parque de la batería

El Caminito del Rey, Frigiliana, Ronda o el Jardín Botánico La Concepción están más tranquilos. Puedes hacer una excursión de un día sin prisas, sin solazo en la nuca y sin grupos de 80 personas sacando selfies a la vez. ¡Respira, que septiembre es para eso!

El Jardín Botánico tiene más de 25.000 especies de plantas. Hay visitas guiadas y nocturnas en septiembre.

10. Málaga más auténtica 

La ciudad se relaja, vuelve a ser de quienes la viven a diario. Hay más vecinas con carrito de la compra, los camareros te saludan por tu nombre y las charlas en los bares vuelven a sonar. Si quieres conocer la verdadera esencia de Málaga, septiembre es el mes.

Consejo: Pregunta, habla, comparte. Aquí la gente te cuenta encantada qué ver, dónde ir y cómo se vive de verdad.

Así que sí, septiembre en Málaga merece la pena. No por una razón, sino por muchas. Y si entre ruta y ruta te pasas por Bun and Coffee, tu cafetería de especialidad en Málaga, y  te prometemos una merienda fresca, buena y con cariño. Porque el verano no termina hasta que tú digas.

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